Los pases son información

Si un puesto pasa con puntas 2 y 6, sabemos que en ese momento no conserva piedra que coincida con ellas. Esa observación no revela toda su mano ni garantiza que puedas bloquearlo en el próximo turno: las puntas cambiarán. Guarda el dato concreto, no una conclusión exagerada.

Conservar una salida útil

Si tu pareja ha jugado varios cincos y los rivales han pasado sobre ese número, abrir un cinco puede ayudar. Aun así, compara con tus propias piedras: dejar dos puntas iguales puede reducir las opciones de todos, incluido tu compañero.

Repartir el riesgo

Una piedra pesada es un riesgo si la mano se tranca, pero descargarla siempre puede regalar una punta al rival. Piensa en el número de piedras restantes y en los pases visibles. No existe una regla de «juega siempre la más grande» que sustituya la lectura de mesa.

Revisar una sola decisión

Después de la mano, busca una jugada en la que cambiaste una punta importante. Compara la alternativa con lo que sabías entonces, no con las cartas reveladas después. Esa revisión enseña más que culpar a la pareja por una mano que nadie podía conocer.